La cirugía de aumento de senos es una operación importante que implica riesgos y complicaciones. La cirugía implica el uso de los implantes de senos para ofrecerte los resultados deseados. Los implantes se colocan en los senos a través de incisiones. Muchas condiciones médicas pueden hacer que el aumento de senos sea más riesgoso para ti. Durante la consulta preoperatoria, asegúrate de compartir tu información médica y de salud completa con el cirujano plástico.
La primera condición de salud que puede hacer que el aumento de senos sea más riesgoso para ti es la diabetes. Si tienes diabetes, existe el riesgo de que experimentes sangrado excesivo durante y después de la cirugía. Además, la diabetes puede conducir a una sanación de heridas lenta y deficiente, además de cicatrices anormales. Se tomarán medidas de precaución adicionales durante y después de la cirugía si tienes diabetes.
En segundo lugar, si tienes un sistema inmune débil, estarás expuesto a más riesgos y complicaciones. Un sistema inmune débil te hace vulnerable a posibles infecciones, especialmente después de la cirugía. Debido a que se realizan incisiones en los senos para colocar los implantes, el riesgo de contraer enfermedades aumenta naturalmente.
Debes tener mucho cuidado durante el período de recuperación si tienes un sistema inmune débil. El cirujano plástico puede prescribir antibióticos para mantenerte a salvo de infecciones después de la cirugía. Asegúrate de tomar los medicamentos a tiempo y de acuerdo con las instrucciones del cirujano.
Otra condición médica que puede aumentar los riesgos para ti es el trastorno sanguíneo. Si tienes un trastorno sanguíneo, puedes experimentar complicaciones durante y después de la cirugía. Algunas de las complicaciones pueden incluso ser potencialmente mortales. Por ejemplo, si tienes antecedentes de coagulación de la sangre, puede volverse grave durante el período de recuperación después del aumento de senos.
Durante la recuperación, permanecerás inactiva y pasarás la mayor parte del tiempo en la cama. Como resultado, será más probable que experimentes coágulos sanguíneos. Si tienes un trastorno de la sangre, el riesgo será mayor. Por otro lado, si tienes un historial de sangrado excesivo, el riesgo de hemorragia será mayor durante y después del aumento de senos.
Además, las pacientes que sufren de hipertensión corren un mayor riesgo de complicaciones durante la cirugía de aumento de senos. El procedimiento se realiza bajo anestesia general, lo que implica muchos riesgos. Si tienes un historial de reacciones a la anestesia, esto puede catalizar los peligros de la hipertensión. El riesgo de la anestesia será mayor si la paciente sufre complicaciones cardíacas o pulmonares. Por ejemplo, si has sufrido un ataque al corazón en el pasado o tienes problemas para respirar, como por ejemplo, asma, el riesgo de complicaciones de la anestesia será mayor.
El aumento de senos es una cirugía altamente invasiva e implica muchos riesgos. Para reducir o evitar los riesgos, las pacientes deben contarle al cirujano su historial de salud completo y seguir las instrucciones del cirujano. Si el cirujano te aconseja evitar la cirugía, debes evitarla porque tu salud es lo primordial. Debes someterte al aumento de senos solo cuando los beneficios son mayores que los riesgos asociados.