[vc_single_image image=»4388″ img_size=»large»] La cirugía de reducción de senos también es conocida como mamoplastia de reducción. Es un procedimiento de cirugía plástica que elimina el exceso de grasa, tejido, y piel de los senos. La intervención es usualmente requerida para aliviar incomodidades causadas por senos masivos y lograr un tamaño de senos que es más proporcional al resto del cuerpo. La cirugía de reducción de senos puede ser necesaria para propósitos tanto funcionales como estéticos. Hay mujeres que consideran difícil realizar actividades diarias al tener senos grandes, para no mencionar que senos muy grandes pueden dificultar ciertas decisiones de vida, como participar en un deporte en forma profesional.
En nuestros días, muchas mujeres quieren mejorar la apariencia de sus cuerpos aumentando una o tos tallas, pero hay mujeres que sufren de serios problemas de salud y autoimagen debido a los senos grandes. El procedimiento de reducción de senos, mientras que efectivamente es un procedimiento de cirugía plástica, puede mejorar en forma significativa la salud de la paciente y permitirle funcionar en forma apropiada y vivir su vida al máximo.
¿Por qué una cirugía de reducción de senos?
Senos grandes pueden causar problemas médicos para mujeres de todas las edades y provenientes de todo el mundo. Esta intervención puede aumentar la autoestima de la paciente y darle la posibilidad de vivir en forma más sana, más activa después de la cirugía. El cirujano plástico certificado realizará la cirugía, la cual tiene riesgos y complicaciones, como cualquier otra cirugía.
Razones para elegir una cirugía de reducción de senos
La mamoplastia de reducción es una solución para mujeres que tienen senos anormalmente grandes y quieren corregir ciertos problemas:
– Senos caídos en que la piel muestra estrías;
– Dolor crónico de espalda, cuello, y hombro causado por el peso de los senos;
– Irritación y escozor bajo los senos que termina siendo crónico;
– Deep grooves at the shoulder level formed by bra straps;
– Postura corporal alterada que no es estéticamente placentera;
– Capacidad restringida de hacer deportes;
– Baja autoestima debido a busto excesivamente voluminoso;
– Dificultades en encontrar los tamaños correctos para ropa interior y otras prendas de vestimenta.
La cirugía de reducción de senos puede ser realizada en teoría a cualquier edad, incluso durante la adolescencia. La mayoría de los especialistas recomiendan posponer la intervención hasta que el tejido mamario esté completamente desarrollado, pero varía de paciente en paciente. Si el procedimiento es necesario para aliviar dolor severo, el cirujano plástico puede recomendar realizarla antes en vez de tarde.
Si el paciente es una mujer que no está casada o que quiere tener hijos en el futuro, la recomendación es programar la mamoplastia de reducción después del embarazo, porque cambios en los senos durante el embarazo pueden tener un efecto en los resultados de la cirugía plástica. La lactancia también puede ser un problema después de cirugía de reducción de senos debido al procedimiento mismo y a la falta de apoyo especializado y entrenamiento después de dar a luz.
Riesgos de la cirugía de reducción de senos
La cirugía de reducción de senos tiene los mismos riesgos de una cirugía típica: sangrado, infección, y los efectos de la anestesia. Hay algunos riesgos que son específicos del procedimiento:
– Pérdida de la sensación al nivel de la areola y pezón;
– Pérdida completa de la areola y pezón;
– Cicatrices en los senos y otras marcas permanentes en la piel;
– Dificultades al amamantar;
– Asimetrías en los senos en cuanto a tamaño, forma, posición, y contorno que requiere de una nueva cirugía plástica para corregirlo;
– Reacciones alérgicas a materiales y sustancias usadas durante y después de cirugía plástica.
Es importante mencionar que las mujeres con un alto índice de masa corporal tienen un mayor riesgo de saneamiento de heridas retrasado después de cirugía de reducción de senos.
El componente psicológico también debe ser considerado apropiadamente al discutir la cirugía de reducción de senos. Acostumbrarse a la nueva imagen de uno mismo después de una cirugía de reducción de senos puede ser un desafío real para algunos pacientes. Esta es la razón por la cual los cirujanos recomiendan analizar los beneficios del procedimiento de reducción de senos antes de tomar la decisión de someterse a este tipos de cirugía plástica.
Prepararse para cirugía de reducción de senos
Durante tu primera visita a la clínica de cirugía plástica, el cirujano evaluará varios aspectos de tu condición e información importante sobre la intervención. Discutirás tu historia médica personal y estado general de salud al igual que tus expectativas para el procedimiento y resultados potenciales de la cirugía. Los riesgos serán discutidos extensivamente, y serán correlacionados con los beneficios de lo que una cirugía plástica como ésta le puede ofrecer a la paciente. Antes de tomar la decisión de someterte al procedimiento de reducción senos, deberías informarte sobre el tipos de anestesia recomendado para tu caso particular.
Antes de la cirugía de reducción de senos, al paciente se le pedirá someterse a un análisis completo de sangre y otras evaluaciones médicas si el cirujano plástico lo considera necesario. No se permite fumar por al menos dos semanas antes y después de la cirugía. Al mismo tiempo, la paciente recibirá una lista de medicamentos que debiese evitar consumir por unas semanas o días antes de la cirugía; estos usualmente incluyen aspirina y fármacos anti inflamatorios, pero también algunos suplementos naturales.
Realizar la cirugía de reducción de senos
La mamoplastia de reducción es usualmente realizada bajo anestesia general en un hospital o en una clínica médica. La técnica usada para reducir el tejido mamario puede variar de un especialista a otro, pero el método más común involucra incisiones alrededor de la areola y en la parte baja de los senos para eliminar el exceso de grasa, tejido, y piel. En la mayoría de los casos, la areola y pezón permanecerán unidas a un pedículo de piel en el seno.
En el caso de un seno muy caído con estrías, la areola y pezón pueden ser completamente eliminados en un injerto de piel y luego reunidos en un tiempo posterior durante el procedimiento.
Una vez que el procedimiento es finalizado, los senos serán cubiertos por vendas, y un tubo de drenaje puede ser puesto bajo cada brazo para prevenir que sangre y fluidos se acumulen en los sitios de la incisión. Analgésicos y antibióticos serán recetados para reducir el dolor post operatorio y disminuir el riesgo de infección. Durante la primera etapa de recuperación los senos estarán muy sensibles al tacto e incluso dolorosos, a veces hinchados o moreteados. Esta es la razón por la cual durante el período de recuperación el esfuerzo físico está completamente prohibido.
Sanar de una cirugía de reducción mamaria requiere tiempo y paciencia. El dolor dentro de los senos y en los lados puede sentirse en ciertos puntos durante el período de recuperación, al igual que una sensación de entumecimiento alrededor del pezón. Algunos pacientes mencionan escozor; esto es usualmente un efecto secundario de la anestesia general. Las cicatrices de cirugía de reducción de senos son permanentes, pero con el tiempo, se volverán menos y menos visibles.
Potenciales resultados de la cirugía de reducción de senos
Nuestro objetivo a lograr con la cirugía de reducción de senos es el alivio de incomodidad en la zona lata de la espalda, cuello, y hombros, al igual que mejorar la motilidad debido a la reducción del peso de los senos. Como mencionamos en el comienzo, el autoestima es otro aspecto importante que debería mejorar considerablemente una vez que la paciente se recupera en forma completa después de la cirugía.
Los resultados de la cirugía de reducción de senos son más que satisfactorios para la mayoría de las pacientes. Son totalmente visibles unos meses después de l cirugía, cuando la inflamación ha disminuido y las cicatrices se vuelven menos visibles. El resultado final es generalmente permanente, si bien el tamaño y forma de los senos pueden cambiar por factores como el envejecimiento o fluctuaciones de peso.
Si los resultado no son satisfactorios y las asimetrías del seno están presentes, es posible someterse a una nueva intervención para corregir aquellas intervenciones que molestan a la paciente. Como siempre, elegir al cirujano plástico correcto, uno experimentado en realizar este tipo de procedimiento y entender las necesidades y expectativas de la paciente, es crucial en el éxito de la cirugía.