La liposucción e utilizad como una técnica para remodelar y dar forma a determinadas áreas del cuerpo. El abdomen, caderas, muslos, glúteos, brazos y cuello son los lugares frecuentes en los que se realiza una liposucción para remodelar una apariencia antiestética.
Contrariamente a la percepción general, una liposucción no es un método de pérdida de peso, sino una solución positiva para eliminar el tejido adiposo que se ha acumulado excesivamente en una cierta área del cuerpo. Además, la liposucción conlleva ciertos riesgos y complicaciones, tanto durante el procedimiento como el tiempo de recuperación. Algunas de las complicaciones que pueden ocurrir son daño a los órganos, quemaduras en la piel e incluso una conmoción (cuando se extrae demasiada grasa). Las complicaciones pueden evitarse al elegir un cirujano plástico certificado que realice la intervención en un centro médico autorizado.
Aspectos importantes a considerar
A las personas con sobrepeso u obesidad que buscan perder peso se les aconseja probar dietas, ejercicios y procedimientos bariátricos primero antes de someterse a una cirugía plástica.
La liposucción es una buena alternativa para corregir las imperfecciones en las áreas del cuerpo con depósitos de grasa visible que son resistentes a la dieta y al ejercicio físico. Al mismo tiempo, este procedimiento se puede realizar en combinación con otros procedimientos de cirugía plástica, como la abdominoplastia, reducción de senos, lifting o aumento, y también procedimientos faciales.
La liposucción también se puede utilizar cuando se tratan ciertas condiciones médicas tales como:
- Exceso de transpiración en las axilas;
- Tumores benignos de grasa;
- Desequilibrios del metabolismo de la grasa;
- Pechos agrandados en los hombres (ginecomastia).
Sin embargo, no todas las personas representan un candidato adecuado para someterse a una liposucción. Hay algunos requisitos que deben cumplirse antes de ser elegible para el procedimiento, tales como:
- Peso corporal normal;
- Ninguna condición de salud crónica o severa;
- No fumar o estar dispuesto a dejar de fumar durante al menos un mes antes y después del procedimiento.
Las personas que sufren de obesidad no deben considerar someterse a una liposucción porque resulta imposible para el cirujano plástico el eliminar la grasa de todo el cuerpo. Por otro lado, la eliminación de la grasa mediante la liposucción de una sola zona del cuerpo puede conducir a graves asimetrías estética del cuerpo si el paciente tiene sobrepeso u obesidad.
La eficacia de una liposucción
La Liposucción es un procedimiento altamente eficaz, siempre y cuando vaya dirigida a corregir solo porciones pequeñas del cuerpo. Sin embargo, si el paciente continuará ganando peso después del procedimiento, las bolsas de grasa pueden reaparecer en otras áreas del cuerpo.
La nueva forma del cuerpo es visible inmediatamente después de la cirugía, y las mejoras estéticas continúan surgiendo a medida que la inflamación desparece durante el proceso de recuperación. Los resultados totales y finales de la liposucción pueden ser notables en unos meses posteriores al procedimiento.
Un inconveniente de la liposucción es que después del procedimiento, la piel puede ceder y necesita aproximadamente seis meses para recuperar el tono del tejido de la piel. Dependiendo de la elasticidad de la piel, su retracción puede variar de una persona a otra. Los pacientes que buscan bajar de peso después de este procedimiento suelen sentirse decepcionados posteriormente.
Contraindicaciones
Al igual que con cualquier cirugía, las cosas pueden salir mal durante un procedimiento de liposucción. Los riesgos de desarrollar complicaciones antes y después de la intervención aumentan, no sólo con elegir a un cirujano plástico inexperto o una instalación médica insegura, sino también por la incapacidad del paciente de seguir el consejo del cirujano.
A continuación se presentan algunas cosas que pueden agravar los riesgos durante la liposucción:
- El consumo de medicación anticoagulante dos semanas antes de la intervención;
- Fumar (debido a que interfiere con el sistema circulatorio y puede causar necrosis tisular);
- Cirugías recientes de las que el cuerpo no se haya recuperado de forma adecuada;
- Afecciones cardíacas;
- Condiciones pulmonares;
- Sistema inmunológico débil;
- Problemas arteriales;
- Diabetes.
El cirujano plástico puede no estar dispuesto a realizar el procedimiento si:
- El paciente quiere dirigirse a un área muy pequeña del cuerpo tal como los codos;
- El paciente tiene pobre elasticidad de la piel. La piel no tendrá la capacidad necesaria para retraerse después de la cirugía y pueden producirse irregularidades en la forma.
¿Qué puede salir mal?
La liposucción es un procedimiento que se considera mínimamente invasivo, con pocos riesgos y complicaciones asociadas. La liposucción se ha llevado a cabo durante muchas décadas, y con el continuo avance de la medicina moderna, la tasa de posibles complicaciones se ha reducido considerablemente. Sin embargo, esto sólo es válido para los casos en que la liposucción se realiza en un centro médico que cuente con todos los requerimientos y el sistema en el lugar para hacer frente a posibles complicaciones que puedan ocurrir.
Entre las cosas que pueden salir mal se encuentran las reacciones alérgicas a la medicación o a los materiales utilizados durante la intervención. Estas reacciones alérgicas son muy extrañas en la actualidad y casi inexistentes cuando se utiliza la liposucción tumescente.
Cuando se elimina una gran cantidad de grasa durante una sesión, puede ocurrir un trauma severo en la piel, tejidos, vasos sanguíneos.
Hay pocos casos de personas que hayan fallecido después de someterse a una liposucción. En todos los casos presentados, la muerte fue causada por un desequilibrio de los fluidos corporales lo que desencadenó la conmoción. Para evitar que esto suceda, el cirujano plástico tiene que estar siempre listo para compensar la falta de líquidos causada por la extracción de grasa con una transfusión de sangre.
Una lesión de los nervios superficiales también puede ocurrir. Esto significa que puede producirse una pérdida temporal o permanente de la sensibilidad en la superficie tratada.
Determinadas complicaciones generales también pueden ocurrir en el sistema cardiovascular o respiratorio. Estos incluyen coágulos de sangre o células de grasa que pueden bloquear un vaso sanguíneo, causando así una embolia. También pueden producirse quemaduras causadas por la fricción de la cánula bajo la piel.
Las complicaciones más severas que se pueden originar son tromboflebitis, embolia pulmonar, embolia grasa, choque hipovolémico (insuficiencia circulatoria aguda causada por la rápida reducción del volumen sanguíneo), infecciones del tejido adiposo, daño orgánico (debido al uso inadecuado de la cánula) y necrosis cutánea.
La perforación de un órgano interno al realizar los movimientos hacia adelante y hacia atrás con la cánula se produce en raras ocasiones y por lo general originada por un médico inexperto.
Una mayor toxicidad con lidocaína puede ocurrir después de inyectar una gran cantidad de solución salina.
La embolia grasa (el bloqueo de un vaso sanguíneo o linfático con grasa) es probablemente una de las complicaciones más graves que puedan ocurrir. Un cirujano plástico responsable y experimentado sabrá que se puede evitar inyectando solución tumescente, siguiendo cuidadosamente los procedimientos y técnicas específicas, utilizando pequeñas cánulas o administración de heparina como tratamiento profiláctico (la heparina tiene la capacidad de retrasar la coagulación de la sangre).
Aparte de estos, también hay algunas complicaciones que pueden surgir después del procedimiento, tales como:
- Acumulación de fluidos y sangre debajo la piel (en casos severos, un drenaje será requerido)
- Inflamación y contusiones en el área tratada;
- Pigmentación de la piel en caso de exposición al sol poco después del procedimiento;
- Asimetrías de la forma corporal que podrían requerir una cirugía de revisión;
- Exceso de piel que puede conducir a flacidez si elasticidad de la piel es pobre;
- Exfoliación excesiva de la piel en el área tratada (causada por la eliminación de una gran cantidad de grasa).
Algunas complicaciones pueden prevenirse o evitarse manteniendo una rutina postquirúrgica adecuada. Siempre es importante tener en cuenta que puede reducir los riesgos mediante la selección de un cirujano plástico certificado y altamente experimentado.
Conclusión
La liposucción es probablemente el mayor procedimiento de cirugía plástica comúnmente realizado en los Estados Unidos y en todo el mundo. Es mínimamente invasivo, su realización no deja cicatrices grandes y es altamente seguro. Usted puede disfrutar de todos los beneficios del procedimiento sin riesgo al elegir un cirujano experimentado y certificado. Al igual que una instalación médica que se encuentre autorizada y cuente con un equipo específico y dispositivos médicos, esto también es un aspecto importante para evitar complicaciones que amenacen la vida.
Aparte de que procedimiento sea realizado en condiciones inadecuadas o por profesionales inexpertos, también pueden producirse complicaciones tales como conmociones causadas por el desequilibrio de fluidos, perforación de órganos, daño a los nervios o tejidos, o quemaduras causadas por los movimientos de la cánula. Asegúrese de discutir previamente todos los riesgos y complicaciones con todo detalle con su cirujano durante la consulta inicial con el fin de prepararse y tomar una decisión con un fundamento bien informado.